Cuando al fin me di cuenta de que luego de dejar el importante cargo que ocupo en la revista Boceto (“Tu Revista UP”) me iba a topar con la impostergable decisión de en dónde cuernos practicar, me puse a pensar dónde realmente me sentiría a gusto con la labor tan poco reconocida del practicante de Economía. Eran las 5:35 de la tarde, un jueves, cuando entraron Roberto Castro -“El Gordo”- y Héctor Josué Collantes –“El Poeta”- por la puerta del B205.
Jürgen los presentó como los Directores de Semana Económica y Perú Económico, ambas revistas de Apoyo Publicaciones, empresa que pertenece a uno de los think tanks más importantes de este país. Luego descubriría que Gonzalo Zegarra es el Director de ambas revistas.
El Gordo comenzó - no podía ser de otra manera con las ganas de hablar que siempre tiene -. Hablaba de Apoyo y de la división del Grupo y de lo que hace en su publicación y de lo bacán que es el día a día. La idea de no ir formalito como tantos tarados en
El Poeta habló un momento antes de que se me acabara el espacio para grabar en el MP4. No me acuerdo de lo que dijo, pero no importa, porque luego nos pasaron ejemplares de ediciones pasadas para no dejarnos sin ver la chamba que realizan. Déjenme decirles que es impresionante: Semana, con información relevante, concreta y con diagramación sobria; Perú, con la encuesta “El Poder en el Perú”, temas menos especializados, sin perder seriedad en el análisis y una línea gráfica atrevida. Ambas me recordaron lo que yo mismo he hecho estos dos años en Boceto.
Mi llegada a una publicación sería algo fortuita, pues leí una nota de convocatoria que no me correspondía, en un mail que no era el mío. ¿Curiosidad periodística o chismosería pura? Quizá algo de ambos y de ninguno. Recuerdo que inmediatamente después de leerlo me puse a joder a La-Chica-Esta para que me ayude a entrar a la revista. Y así comenzó todo.
Siempre quise practicar en Apoyo, tal vez porque mucha gente capa había salido de ahí, tal vez porque estaba relacionada directamente con un Ex Rector, o tal vez porque pese a que la paga no era la mejor, el ambiente era lo máximo y se aprendía de todo un poco.
Ahora, si me preguntan a cuál de los dos elegiría para practicar, estaría muy seguro de mi respuesta… que no sé cuál elegir. Me encantan ambas.

